Silva: Plantar un bosque indígena

Ayudar a un hombre a plantar un bosque indígena en Tarn.

Un nuevo bosque indígena

30 000 árboles para plantar

Yann Roques siempre ha tenido un sueño: plantar un bosque. Su sueño pronto no será sólo uno. Con la buena voluntad de los que le rodean, lanzó el proyecto y se dispuso a hacer nacer un bosque entero en Tarn.
Su objetivo: plantar 30 000 árboles en una parcela de 1 ha en la comuna de Garric.

Yann Roques

El creador del proyecto Silva tiene 29 años. Es historiador y arqueólogo de formación y hoy en día ha puesto en pausa su carrera para mostrar benévolamente este proyecto a la vez ciudadano, ecológico y experimental. Cuenta con el apoyo y el seguimiento de la cámara de su amigo realizador Alexandre Leuger.

Antiguas especies de la región  

La elección de las especies plantadas es fundamental para que el proyecto tenga éxito. Se las llama “indígenas” o “naturales” porque existían en la región desde la última era glacial, y han sabido resistir a todos los cambios climáticos que ha habido desde entonces. Por tanto, sus posibilidades de sobrevivir son muy elevadas.

Un método inspirado en los lugares sagrados japoneses

El sueño de Yann no es únicamente plantar un nuevo bosque, sino que también incluye hacerlo siguiendo un modelo de cultivo original: el método Miyawaki (cuyo nombre hereda de su inventor, Akira Miyawaki, botánico japonés).  Este método se inspira en la observación de la naturaleza en torno a lugares sagrados, allí donde el hombre no se ha atrevido a transformar y donde su riqueza es extraordinaria. 

 

 

¡Un método abundante y lleno de oxígeno! 

El método Miyawaki aporta una biodiversidad 100 veces más rica y un crecimiento de los árboles 10 veces más rápido. Si los 30 000 árboles se plantan, el bosque podrá producir a la larga 750 toneladas de oxígeno al año, es decir, el consumo de 3000 habitantes.
 

 

Resucitar la biodiversidad

El bosque aporta refugio y nutrición a numerosas especies de pájaros, insectos, pequeños mamíferos, setas, etc. Sin embargo, cuando una esencia vegetal muere, casi 30 especies de animales pueden morir.
Multiplicar las especies favorece la biodiversidad, con un terreno abundante. Es algo raro en Francia, donde son usuales bosques con una o dos especies (84 %).
 

Un ahorro y un intercambio

El método de Akira Miyawaki incluye también el dese de transmitir, sensibilizar a un máximo de personas sobre los desafíos de la biodiversidad y las buenas prácticas en materia de cultivo.  
Para mantener este aspecto educativo y fomentar la iniciativa personal de cada uno, Yann Roques ha elegido una financiación participativa ciudadana. Espera una participación equivalente a 30 000 árboles necesarios para cubrir la parcela, parcela que le han cedido gratuitamente unos particulares para el proyecto.
La Klorane Botanical Foundation apoya este hermoso proyecto participando en la financiación de una parte de las plantas de árboles y organizando media jornada de ayuda para plantar con los equipos de la sede.

 

Próximamente: un documental

Con este objetivo de compartir, se está preparando un documental, que lleva filmando desde el comienzo del proyecto Alexandre Leuger (realizador y amigo de Yann Roques).  Él seguirá la evolución del bosque durante 3 años, así como la evolución de la toma de conciencia de los ciudadanos que han participado.

 

 

Para profundizar…

Remontarse