Jardines y arboretos para preservar la biodiversidad de las montañas

Uganda

Reparar espacios arborícolas para los habitantes de Bwindi para mantener la población de gorilas. 

Un bosque para todos

Proteger el remanso de paz de los gorilas 

Vamos a imaginar un fascinante y antiguo bosque lluvioso donde vive una de las últimas poblaciones de gorilas de montaña... Se trata del Parque Nacional del Bosque Impenetrable de Bwindi, en el sudoeste de Uganda, con una extensión de más de 340 km2 y una biodiversidad increíble. Sus más de 1000 especies vegetales, de las cuales algunas están en peligro, le han servido para obtener la clasificación de Patrimonio Mundial Natural de la UNESCO. Desde hace algunos años, este parque está protegido para poder conservar esta riqueza vegetal y dejar a estos grandes primates tranquilidad para que se desarrollen plenamente, así como el resto de especies que aquí conviven.

A partir de ahora, los gorilas podrán vivir más tranquilos en este refugio, pero alguien tiene que dejarle sitio: la etnia pigmea Batwa, que también vivía del bosque, tiene que abandonarlo. Entonces, ¿cómo seguir con la vida diaria sin intentar beneficiarse de nuevo cuando el bosque era el epicentro de todo?

¡Mediante la creación de nuevos espacios arborícolas! Este es el proyecto al que nos hemos unido junto con el Conservatorio Botánico Nacional de Brest que colabora con una ONG comunitaria ugandesa: The Sunbeam Project. 

 

Jardines comunitarios para las poblaciones locales 

La etnia pigmea Batwa vivía del bosque y utilizaba los recursos forestales disponibles para alimentarse, construir sus viviendas, para la artesanía y para cuidarse gracias a su sabiduría ancestral relacionada con las plantas medicinales. Para que su marcha no suponga el fin brusco de todo este modelo, ni de que los recursos tengan que extraerse del bosque principal, la idea propuesta por la ONG local es de apoyar la creación de viveros alimentarios y de plantas medicinales. Un alivio para el bosque, rodeado de la población rural más importante de Uganda. 

Colocación de los primeros viveros 

13 000 m cuadrados de terreno, antiguamente con plantaciones de eucaliptos, se han desbrozado para dejar hueco a los cultivos.

Se ha desplegado todo un arboreto, con más de 50 especies distintas de árboles indígenas, especialmente frutales y medicinales, de las cuales cuatro especies están amenazadas. 

 

Ya han crecido 3700 plantas jóvenes y se han puesto gratis a disposición de los habitantes que participan en los viveros. 

¡Cuidado con los elefantes! Para que sea la etnia Batwa la que aproveche estos espacios y no los paquidermos, se han colocado unas grandes barreras de rejilla. Protegen los viveros, el arboreto y los jardines comunitarios y pedagógicos destinados a tomar el relevo del bosque. 

 

Una cascada de nuevas actividades 

El cultivo como cultura 

Si el objetivo principal es dar alivio al bosque principal a través de nuevas fuentes de aprovisionamiento local para su población, se trata de una meta múltiple: 

- Aumentar el conocimiento y la sensibilización de los locales sobre plantas indígenas, sus usos prácticos, así como culturales tradicionales y su conservación.  

- Documentar y propagar plantas jóvenes de todos los árboles indígenas del Parque Nacional para ponerlas a disposición de sus habitantes. 

- Fomentar la formación, la educación y la investigación botánica.  

- Organizar paseos guiados para desarrollar el ecoturismo. 

 

De esta forma, aunque el objetivo principal sea preservar el bosque, también se pretende crear una riqueza cultural que puede mantenerse en el tiempo para que las nuevas generación también puedan contribuir.  

Todo ello para la preservación de los gorilas de montaña... 

 

 

 

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